La AEF presenta el primer estudio sobre la contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural.
La Asociación Española de Fundaciones (AEF) presenta el informe La contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural, un estudio que analiza por primera vez de forma integral la huella social, económica y territorial de las fundaciones que trabajan en cultura en España y que sitúa a estas entidades como un actor relevante en la democratización del acceso […]
La Asociación Española de Fundaciones (AEF) presenta el informe La contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural, un estudio que analiza por primera vez de forma integral la huella social, económica y territorial de las fundaciones que trabajan en cultura en España y que sitúa a estas entidades como un actor relevante en la democratización del acceso cultural, en la conservación y difusión del patrimonio, en el impulso de la creación artística y en la dinamización de las economías locales, especialmente en municipios rurales o con menor oferta cultural.
“Este nuevo estudio sobre las fundaciones del ámbito cultural es un paso más de un recorrido sectorial con el que la AEE quiere seguir fortaleciendo el conocimiento y el reconocimiento público del sector fundacional en ámbitos esenciales, como la labor filantrópica, como son los servicios sociales, el medioambiente o la investigación científica y técnica, entre otros”, ha explicado la presidenta de la AEF, Pilar García Ceballos-Zúñiga. La cultura hay que valorarla en su doble naturaleza. Por un lado, como bien social que genera, pensamiento crítico, creatividad y bienestar social e individual. Por otro, como sector económico con una cadena de valor compleja, que comienza con los creadores y los artistas y continúa con los productores, los distribuidores, los exhibidores y en la que también participan las fundaciones, apoyando la creación, concediendo becas y fomentando el dinamismo de cada uno de esos eslabones para favorecer que la cultura se encuentra con el público”.
El acto ha tenido lugar en el Espacio Fundación Telefónica con la presencia de Marta Rivera de la Cruz, Delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid e Isabel Salazar, Directora General de Fundación Telefónica.
“Este estudio pone cifras a una realidad que en Madrid conocemos bien: la cultura no es solo un derecho y un bien social, sino también un motor de cohesión, empleo y desarrollo económico. Las fundaciones culturales desempeñan un papel esencial en la democratización del acceso a la cultura, en la protección de nuestro patrimonio y en el fortalecimiento de una colaboración público-privada que multiplica el impacto de las políticas culturales en nuestra ciudad”, ha asegurado la delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz.
Tras la presentación del estudio ha tenido lugar la mesa redonda Las fundaciones como motor cultural con la participación de Andrés Pérez Perruca, responsable del Área de Innovación Cultural y Pensamiento Crítico de Fundación Telefónica, Sonia García-Fraile Cámara, responsable de Cultura de Fundación ONCE, Marjorie Nétange, directora de Desarrollo de Fundación Albéniz-Escuela Superior de Música Reina Sofía y Luis González Martín, director general de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y vicepresidente tercero de la AEF y la moderación de Alicia Piñar Real, responsable de Relaciones Institucionales y Asuntos Públicos de la AEF.
La contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural parte de una idea central: la cultura no es solo un ámbito de producción y consumo, sino un bien social integrado que contribuye a la cohesión, al sentido de pertenencia, al bienestar individual y colectivo y al pensamiento crítico, al tiempo que genera actividad económica y empleo. En ese ecosistema —donde conviven administraciones públicas, industrias culturales y creativas y sociedad civil— las fundaciones actúan como un puente que amplía capilaridad, continuidad y alcance social de la acción cultural, y refuerza su presencia territorial.
Los cinco impactos de las fundaciones del ámbito cultural en España
- Impacto económico: genera cerca de 10.340 millones de euros de valor añadido bruto (VAB), equivalente al 0,7% del PIB español y sostiene aproximadamente 170.000 empleos, el 0,9% nacional. Cada euro de actividad cultural fundacional genera casi dos adicionales.
- Impacto territorial: más de 3.500 fundaciones están presentes en 951 municipios de los que el 40 % de ellos son rurales y, en muchos casos, actúan como dinamizadores de la revitalización local y turística del territorio.
- Impacto social: democratizan el acceso a la cultura al conceder becas, organizar exposiciones, festivales, talleres y actividades educativas que llegan a públicos diversos, incluyendo a personas con discapacidad, comunidades rurales y jóvenes de entornos vulnerables.
- Impacto en la consolidación de un tejido cultural formado por miles de profesionales, creadores, artistas, técnicos, emprendedores y voluntarios que constituyen el núcleo esencial que articula la actividad cultural.
- Impacto internacional: en 2004, 19 millones de turistas internacionales visitaron España principalmente por motivos culturales, con un gasto asociado de 26.160 millones de euros y más de 34 millones realizaron algunas actividad cultural durante su estancia.