Curso sobre la Obligación de Implantar Sistemas Informáticos de Información

La entrada en vigor del Real Decreto 1007/2023, que regula los requisitos técnicos de los sistemas informáticos de facturación (SIF) y la estandarización de los registros de facturación, ha generado dudas entre las entidades del Tercer Sector, especialmente las fundaciones acogidas al régimen fiscal especial de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.

La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha emitido una comunicación oficial dirigida a entidades que tributan en el Impuesto sobre Sociedades, recordando que a partir del 1 de enero de 2026 deberán adaptar sus sistemas informáticos de facturación (SIF) conforme al Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre, y su normativa de desarrollo. Este sistema, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, busca reforzar la trazabilidad, integridad y control de las facturas emitidas mediante software certificado.

Esta obligación afecta también a fundaciones, siempre que estén sujetas al Impuesto sobre Sociedades y no estén acogidas al Suministro Inmediato de Información (SII).

Desde una perspectiva jurídica, es esencial aclarar que las fundaciones, aunque disfrutan de exenciones fiscales bajo el Impuesto sobre Sociedades (IS), no están completamente exentas. En col régimen especial de la Ley 49/2002 contempla la exención de determinadas rentas, pero no excluye a las fundaciones del ámbito del IS como sujetos pasivos. Por tanto, aquellas que generen rentas no exentas por ejemplo, derivadas de actividades económicas accesorias o mercantiles, deben declarar y tributar por ellas y pueden verse afectadas por esta obligación.

El artículo 3 del Real Decreto 1007/2023 establece que estarán obligados a aplicar VeriFactu todos los empresarios y profesionales que desarrollen actividades económicas y utilicen sistemas informáticos de facturación, excluyéndose a las entidades recogidas en el artículo 9.1 de la Ley del IS, que recoge las entidades totalmente exentas, entre las que como decíamos, no se encuentran las fundaciones. Esto refuerza la interpretación de que sí podrían estar obligadas a aplicar VeriFactu en relación con sus actividades económicas no exentas.

No obstante, el reglamento contempla varias exclusiones que pueden resultar aplicables a las fundaciones:

No utilización de sistemas informáticos de facturación: Si la entidad no emplea software para emitir facturas, no entra en el ámbito de aplicación del reglamento.Realización exclusiva de operaciones exentas bajo el IS: Si todas las rentas generadas están exentas, no se activa la obligación de aplicar VeriFactu.Adhesión al Sistema de Suministro Inmediato de Información (SII): Las entidades que ya remiten sus registros de facturación a la AEAT mediante el SII quedan excluidas de la obligación de implementar VeriFactu.La recomendación jurídica es clara, y se basa en utilizar un criterio de prudencia, a la hora de implantar VeriFactu, debiendo hacer uso del mismo, en caso de dudar si la entidad de que se trate pertenece al ámbito de aplicación del reglamento o no, dado que la no implementación en caso de obligación puede conllevar sanciones económicas

En consonancia con todo lo comentado y conscientes de la complejidad normativa y de las implicaciones prácticas para las fundaciones, la Asociación Española de Fundaciones (AEF) organizará una sesión formativa específica sobre VeriFactu, donde se abordará la casuística concreta de las fundaciones, se resolverán dudas sobre la interpretación del reglamento y se ofrecerán pautas para una implementación segura y eficiente del sistema.

La sesión tendrá lugar el próximo 26 de noviembre de 2025, y contará con la participación de expertos en la materia.

Suspensión efectiva del cómputo del plazo para notificar el nombramiento o cese del Responsable del Sistema Interno de Información

La Autoridad Independiente de Protección del Informante (AIPI), creada por la Ley 2/2023, de 20 de febrero, ha emitido una nota informativa clave el pasado 8 de octubre, en la que aclara el inicio del cómputo del plazo para la notificación de los nombramientos y ceses de los responsables del Sistema Interno de Información (SII), conforme al régimen transitorio previsto en el Real Decreto 1101/2024, de 29 de octubre, por el que se aprueba el Estatuto de la Autoridad Independiente de Protección del Informante, A.A.I.

Aunque dicho Real Decreto establece un plazo de dos meses desde la puesta en funcionamiento de la AIPI (1 de septiembre de 2025), la Autoridad ha precisado que el cómputo efectivo de dicho plazo queda suspendido hasta que esté disponible en su portal web el formulario específico de notificación. Esta interpretación tiene como objetivo garantizar que las entidades puedan obtener un justificante de registro firmado electrónicamente, que acredite la presentación formal de la comunicación.

La aclaración tiene importantes implicaciones prácticas para las entidades obligadas —tanto públicas como privadas—, ya que les otorga un margen adicional para cumplir con la obligación de comunicar el nombramiento o cese del responsable del canal interno de información. Hasta la habilitación del formulario, no se considerará iniciado el plazo de dos meses previsto en la disposición transitoria única del Real Decreto 1101/2024.

Cabe recordar que, fuera del régimen transitorio, el artículo 8.3 de la Ley 2/2023 establece un plazo ordinario de 10 días hábiles para realizar esta comunicación, aplicable a los nombramientos y ceses que se produzcan una vez superado el periodo transitorio.

La AIPI también ha reiterado que esta obligación de notificación ante la autoridad estatal no exime de las comunicaciones que deban realizarse ante las autoridades autonómicas competentes, como la Oficina Antifraude de Catalunya o la Agencia Valenciana Antifraude, en función del ámbito territorial de actuación de la entidad.

Desde el punto de vista de cumplimiento normativo, se recomienda a las entidades verificar que sus sistemas internos de información cumplen con los requisitos legales, incluyendo:

La designación formal del responsable del canal.La documentación reguladora del sistema.La accesibilidad del canal conforme a los estándares de confidencialidad, trazabilidad y protección del informante.

Cantabria aprueba su propia Ley de Voluntariado

El Parlamento de Cantabria ha aprobado la Ley 4/2025, de 9 de octubre, del Voluntariado de Cantabria, que fue publicada en el BOE núm. 257 de 25 de octubre. La norma, que entró en vigor el 16 de octubre, constituye el primer marco legal autonómico específico sobre voluntariado en la región, situando a Cantabria en línea con otras comunidades que ya han desarrollado legislación propia en esta materia.

La ley responde a una doble necesidad: por un lado, dotar de seguridad jurídica a las personas voluntarias y a las entidades que canalizan su actividad; por otro, reconocer institucionalmente el valor transformador del voluntariado como expresión de participación ciudadana y cohesión social. El texto consta de 34 artículos, estructurados en tres títulos, además de dos disposiciones adicionales, una transitoria y cuatro disposiciones finales. La Ley 4/2025 representa un avance significativo en la consolidación del voluntariado como motor de transformación social en Cantabria. 

Desde una perspectiva técnica, la Ley 4/2025 se alinea con los principios de la Ley estatal 45/2015, de Voluntariado, pero introduce elementos propios que refuerzan la autonomía normativa de la comunidad. La exigencia de planificación estratégica, la institucionalización de la participación y la regulación detallada de derechos y deberes suponen avances significativos en términos de seguridad jurídica y calidad de la acción voluntaria, siendo uno de los aspectos más destacados de la ley, su apuesta por la participación inclusiva, con especial atención a la incorporación de personas jóvenes, mayores y con discapacidad, promoviendo medidas para garantizar la accesibilidad universal y la igualdad de oportunidades en el acceso a la acción voluntaria.

Podemos concluir que los Aspectos clave de esta Ley cántabra son los siguientes:

Definición amplia de voluntariado, incluyendo modalidades como el digital, corporativo, rural, medioambiental, educativo, sociosanitario y de protección civil.Reconocimiento de competencias, derechos y deberes para voluntarios, entidades y destinatarios.Compromiso de voluntariado como vínculo jurídico no contractual.Creación del Plan Estratégico del Voluntariado de Cantabria y del Registro de Entidades de Voluntariado.Mesa del Voluntariado como órgano consultivo y participativo.Reconocimiento de competencias adquiridas por la acción voluntaria.Inclusión activa de personas con discapacidad, jóvenes y mayores como actores del voluntariado.Más instrumentos de planificaciónEnfoque territorial y participativoVoluntariado como motor de transformación social

Arranca la 3.ª edición del Reto Rural Digital: lleva la transformación al medio rural

La Fundación UNED ha puesto en marcha la 3.ª edición del programa Reto Rural Digital, una iniciativa gratuita y 100 % online dirigida a impulsar la transformación digital y social de los territorios rurales.

El programa está abierto a personas que viven en municipios de menos de 5.000 habitantes, especialmente jóvenes, mayores, mujeres y personas desempleadas, con el objetivo de ofrecer formación práctica en competencias digitales y promover proyectos que mejoren la vida en sus comunidades.

A través de una metodología flexible y participativa, los participantes podrán adquirir habilidades clave en comunicación digital, ciberseguridad, datos y herramientas colaborativas, entre otras. Además, formarán parte de una red de aprendizaje que fomenta la innovación y el intercambio de experiencias en el medio rural.

Desde la Asociación Española de Fundaciones animamos a las entidades asociadas a difundir esta convocatoria y a impulsar la participación en esta iniciativa que contribuye a reducir la brecha digital y fortalecer el tejido social de los pueblos.

Inscripciones abiertas:Más información y matrícula en: blogs.uned.es/fundacionuned/reto-rural¿Tu fundación apoya el desarrollo rural o la cohesión territorial? Ayuda a correr la voz, anima a que personas de tu red participen y juntos contribuyamos a que el medio rural sea un espacio de oportunidades

El papel de las fundaciones ante la DANA: solidaridad, reconstrucción y futuro

La Asociación Española de Fundaciones (AEF) presenta el informe El papel de las fundaciones ante la DANA: solidaridad, reconstrucción y futuro, un documento que por primera vez recopila y sistematiza la respuesta del sector fundacional español ante una catástrofe natural de gran magnitud. El trabajo pretende visibilizar el papel del sector fundacional con una respuesta ágil, solidaria y diversa ante la emergencia y los aprendizajes que deja su acción. El estudio detalla cómo más de 130 fundaciones activaron recursos económicos, técnicos y humanos para hacer frente a la emergencia causada por la DANA de octubre de 2024, que afectó oficialmente a 78 municipios —75 en la provincia de Valencia, 2 en Castilla-La Mancha y 1 en Andalucía— y dejó tras de sí graves daños materiales, medioambientales y sociales. La AEF organizó para la elaboración de este trabajo, realizado con la colaboración de Impact Hub Madrid, un espacio de participación directa con 21 fundaciones de distintos tamaños y ámbitos de actuación, además de un análisis detallado de 56 casos, complementado con la identificación de 133 fundaciones implicadas de alguna forma en la respuesta a la dana. “La reacción del sector fundacional fue ejemplar: rápida, diversa y solidaria. Cada entidad actuó desde su identidad y recursos y demostró que la filantropía puede ser decisiva ante situaciones de crisis. Este informe visibiliza no solo la respuesta inmediata, sino también la capacidad de adaptación y aprendizaje colectivo que deja este episodio”, explica Pilar García Ceballos-Zúñiga, presidenta de la AEF.

Pincha aquí para acceder al informe y conocer más de 20 ejemplos de intervenciones destacadas de distintas fundaciones

Una respuesta amplia y diversa  El 70% de las fundaciones implicadas realizaron contribuciones económicas y, dentro de ese grupo, el 75% combinó este apoyo con acciones no monetarias, lo que muestra un enfoque integral ante la emergencia (el 25% restante realizó exclusivamente aportaciones económicas). Las aportaciones no económicas incluyeron donaciones de materiales esenciales (34%), movilización de voluntariado (29%), coordinación de esfuerzos (19%) y la puesta a disposición de expertos técnicos (19%). Este tipo de acciones demuestran que la filantropía no se limita a la transferencia de fondos sino que también se construye sobre redes, conocimientos y recursos humanos. El perfil de las fundaciones participantes fue diverso tanto en tamaño como en sector de actividad. Un 25% eran organizaciones con presupuestos anuales entre 50.000 y 500.000 euros, un 20% entre 500.000 y 1 millón y un 22,5% entre 1 y 3 millones. Aunque solo un 7,5% de las fundaciones movilizadas contaban con presupuestos superiores a 30 millones de euros, su contribución fue determinante para multiplicar el alcance de las acciones de reconstrucción. Los ámbitos de intervención también reflejan esta diversidad: servicios sociales, desarrollo socioeconómico, cultura, cooperación internacional, salud, educación y empleo fueron los sectores más activos durante la emergencia.   La información recopilada por la AEF muestra que el 89% de las fundaciones actuaron con recursos propios y que un 11% activó mecanismos externos de financiación —campañas de recaudación, crowdfunding, donaciones de empresas colaboradoras o subvenciones específicas para atender la emergencia—. El 14,3% de las entidades pusieron en marcha acciones novedosas y adaptadas al contexto, desde soluciones tecnológicas hasta iniciativas sociales centradas en la reconstrucción a largo plazo. Colaboración como estrategia de impacto Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la importancia de la colaboración entre organizaciones. Así, el 35% de las fundaciones implicadas cooperaron con otras entidades, lo que permitió articular respuestas coordinadas, ágiles y más eficaces. Esta colaboración se manifestó en diferentes niveles: alianzas entre fundaciones, trabajo conjunto con administraciones locales y autonómicas y cooperación con organizaciones de la sociedad civil ya presentes en los territorios afectados. En muchos casos, estas alianzas fueron determinantes para superar las dificultades iniciales derivadas de la falta de infraestructuras, de la dispersión geográfica de las personas afectadas o de la diversidad de necesidades detectadas. El trabajo en red permitió, por ejemplo, canalizar con rapidez ayudas materiales y económicas, organizar dispositivos de voluntariado y ofrecer apoyo técnico especializado. Acciones innovadoras y adaptadas Aunque la mayoría de las fundaciones desplegaron respuestas habituales en contextos de emergencia —como distribución de alimentos, kits de limpieza, apoyo económico o rehabilitación de espacios—, un 14,3% de las entidades desarrollaron iniciativas innovadoras, muchas de ellas centradas en colectivos especialmente vulnerables. Entre las acciones más destacadas figuran:
  • la creación de canales accesibles en lengua de signos para garantizar que personas sordas pudieran acceder a información vital en tiempo real;
  • la puesta en marcha de fondos de solidaridad para familias afectadas, gestionados directamente desde escuelas y centros comunitarios;
  • la atención psicológica a través de redes de voluntariado especializado, con la participación de 11 psicólogos que intervinieron en centros educativos;
  • la digitalización de procesos sociales para asegurar la trazabilidad de la ayuda y evitar duplicidades; y la rehabilitación de instrumentos musicales y material cultural, que permitió a entidades sociales y educativas recuperar actividades comunitarias paralizadas por el desastre.
A quién llegó la ayuda
La ayuda canalizada por las fundaciones llegó fundamentalmente a cuatro tipos de destinatarios. En primer lugar, familias y personas afectadas directamente, que recibieron alimentos, ropa, apoyo psicológico, alojamiento temporal y asistencia económica para la reconstrucción de sus viviendas. En segundo lugar, organizaciones sociales y fundación comunitaria, que actuaron como intermediarias en la distribución de recursos, multiplicando así el alcance de la respuesta. Un tercer grupo fueron centros educativos y sanitarios, que recibieron materiales, apoyo logístico y donaciones para poder reanudar su actividad. Por último, comercios y negocios locales, cuya recuperación se consideró prioritaria para sostener la vida económica de las zonas afectadas. La diversidad de colectivos beneficiarios obligó a las fundaciones a adoptar estrategias flexibles y a adaptar sus recursos a cada contexto. Retos compartidos El informe también identifica los principales retos que enfrentaron las fundaciones durante las primeras semanas tras la catástrofe. Entre ellos destacan:
  • La falta de infraestructuras básicas para canalizar la ayuda en los territorios más afectados
  • La ausencia de protocolos claros de coordinación, que dificultó la articulación de esfuerzos en los primeros días
  • La complejidad logística de identificar y llegar con rapidez a las personas más vulnerables
  • Las limitaciones estatutarias de algunas fundaciones, que no podían actuar fuera de su ámbito geográfico o de sus fines fundacionales
Una fundación participante explica: “La dificultad fue encontrar dónde estaba la gente. Nos encontramos con muchas personas desplazadas, alojadas en casas de familiares o sin posibilidad de ser localizadas fácilmente. También hubo dificultades para registrar bien los daños y dar respuesta con rapidez”.
Otra entidad señala: “Nos encontramos con familias completamente colapsadas. Sin luz, sin agua, sin muebles. Pero también sin saber cómo pedir ayuda o a quién dirigirse. Tuvimos que improvisar desde el primer momento, porque no había un protocolo claro”. Estos testimonios ponen de relieve la necesidad de articular mecanismos de actuación compartidos que permitan una intervención más coordinada y eficaz ante futuras catástrofes. Planes de futuro y aprendizajes A partir de la experiencia vivida, muchas fundaciones han comenzado a incorporar aprendizajes a sus estrategias institucionales. El informe señala que el 20 % de las fundaciones consultadas ya están trabajando en planes de futuro relacionados con emergencias. Estas iniciativas incluyen la creación de protocolos de respuesta compartidos entre entidades, la digitalización de procesos sociales para mejorar la eficiencia, la integración de la accesibilidad en todos los programas y el fortalecimiento de la conexión con las administraciones públicas y las redes locales. Los aprendizajes extraídos se resumen en cuatro grandes ejes:
  • La colaboración multiplica el impacto y mejora la eficiencia de las respuestas.
  • La adaptación es un valor esencial: la capacidad de modificar programas y recursos fue determinante para llegar a más personas.
  • La identidad fundacional se refuerza en contextos de crisis, cuando las organizaciones actúan desde su propósito y valores.
  • La continuidad de la acción es clave: muchas fundaciones mantienen su implicación meses después de la emergencia, acompañando procesos de reconstrucción social y económica.
Hacia una estrategia sectorial frente a emergencias
La experiencia de la dana pone de manifiesto que el sector fundacional posee un potencial significativo para responder ante emergencias, pero que su impacto podría multiplicarse mediante mecanismos de coordinación sectorial más sólidos. Entre las recomendaciones que se desprenden del informe destacan:
  • Crear protocolos comunes de actuación entre fundaciones para emergencias.
  • Mapear las capacidades existentes en el sector para movilizarlas con rapidez.
  • Fortalecer las alianzas con administraciones públicas y entidades locales, especialmente aquellas con presencia territorial consolidada.
  • Visibilizar mejor el papel de las pequeñas fundaciones, que tuvieron un peso fundamental en la respuesta de proximidad.
  • Desarrollar estrategias de comunicación sectorial que permitan canalizar información fiable y accesible a la ciudadanía en contextos de crisis.
La dana deja al descubierto tanto la fortaleza del sector como sus márgenes de mejora. La rapidez de respuesta, la diversidad de acciones y la capacidad de colaboración fueron elementos esenciales, pero la falta de estructuras formales de coordinación y la necesidad de protocolos más claros también quedan en evidencia.

Fundaciones Por El Clima | Cambio climático y colectivos vulnerables

Tras la sesión del pasado mes de julio en el que analizamos cómo afecta el cambio climático en las personas con discapacidad, ahora abordaremos protocolos de comunicación, cómo prepararnos desde las entidades sociales y casos prácticos de adaptación y población vulnerable.

Cuándo: 26 de noviembre, de 12:30 a 14:00Dónde: Online (Plataforma zoom) Inscríbete en este enlaceOrganizan: Fundaciones por el Clima y Fundación ONCE, y la colaboración de Abr[e]paréntesis

En 2024, Fundaciones por el Clima, en colaboración con la Fundación ONCE, dio un paso decisivo al incorporar el enfoque de transición justa en el pacto climático del sector fundacional, con una convicción clara: nadie debe quedar atrás en la respuesta al cambio climático.
Con esta idea, el pasado 2 de julio se celebró una primera sesión que reunió a 90 participantes y abrió un espacio de reflexión sobre discapacidad y clima. Ahora te invitamos a participar en una segunda sesión online, el próximo 26 de noviembre, en la que se ampliará la reflexión, incluyendo también otros colectivos y perspectivas de vulnerabilidad, con el fin de enriquecer el debate, la reflexión y alimentar la acción.

Este encuentro pondrá el foco en la adaptación al cambio climático, clave para los colectivos más vulnerables, quienes sufren con mayor intensidad sus efectos. Se compartirán casos prácticos que muestran como convertir la adaptación en acciones concretas y cercanas a la vida cotidiana.

La sesión está organizada junto a la Fundación ONCE, y con la colaboración de Abr[e]paréntesis.

PROGRAMA12:30h a 12:35h BienvenidaFernando Riaño, director de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales del Grupo Social ONCE

12:35h a 12:40h Ideas clave – Sesión “Cambio Climático y Personas con DiscapacidadCarla Bonino, jefa del departamento de Sostenibilidad de Fundación ONCE

12:40h a 13:45h Cambio climático y colectivos vulnerables – casos prácticosProtocolo de comunicación y atención a personas con discapacidad en situaciones de emergenciaJesús Martín, director General de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.Antonio Colomé, gestor de NODO CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad).Como prepararnos desde las entidades socialesMiguel Martín Zurimendi, responsable de Servicio de Prevención y Servicio Médico en Lantegi BatuakRespuesta comunitaria ante la DANA en ValenciaJulio Huerta, director de la Fundación Horta SudAdaptación de patios escolares frente al calor extremoManuel Almestar, coordinador de proyectos europeos y facilitador en el itdUPM13:45h a 13:55h Breves reflexiones de la COP30Paula Valdelvira, representante de Generación Clima. Fundación Biodiversidad Inscríbete en este enlace*La sesión contará con servicios de interpretación en lengua de signos y estenotipia en tiempo real.Documentación de la sesión del pasado mes de julio

La Fundación Microfinanzas BBVA, galardonada en el Sustainability Day 2025

La Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) ha recibido el premio Sustainability Action  2025 por su labor, por haber movilizado más de 1.500 millones de euros en microcréditos en 2024 y empoderado a más de 3 millones de emprendedores a través de servicios financieros y no financieros, como créditos, ahorro, microseguros, formación en habilidades digitales, financieras y medioambientales.

La premiación se celebró durante el evento Sustainability Day 2025 organizado por el Grupo de Comunicación Custommedia, editor de medios especializados y referentes en sostenibilidad como CompromisoRSE, Personas y Equipos&Talento. Estos premios reconocen niciativas en sostenibilidad ambiental y social desarrolladas en el último año con el objetivo de visibilizar la colaboración para afrontar los desafíos de la Agenda 2030.

La FMBBVA fue premiada en la categoría ONG y Fundaciones, gracias a su modelo que busca reducir las desigualdades. Laura Fernández Lord, responsable de Sostenibilidad, Equidad e Inclusión, recogió el galardón y destacó que es un reconocimiento a las más de 7.500 personas que trabajamos en el Grupo FMBBVA, una entidad al servicio de los más vulnerables en América Latina con un modelo que impulsa su desarrollo social y económico y que permite que después de tres ciclos de crédito, el 53% salga de la pobreza”.

Más información

Nueva Beca AREAS en apoyo a la Discapidad Múltiple

El pasado 12 de septiembre, Fundación AREAS y el Hospital San Rafael (HSR) firmaron la concesión de una beca que se prolongará durante cinco años y permitirá que uno de los alumnos del Colegio de Educación Especial Hospital San Rafael, reciba los apoyos necesarios para maximizar su rendimiento escolar y favorecer desarrollo personal.

Reunidos en el colegio y tras una visita por sus magníficas instalaciones, firmaron el acuerdo Gabriel Novela, como presidente de Fundación AREAS, y César Téllez, como gerente del HSR. Los acompañó José María Viadero, de la Comunidad de Hermanos de la orden San Juan de Dios y consejero directivo del H.S.R. 

Agradecemos a las personas del hospital y del colegio su amable acogida y el permitirnos conocer tanto el centro como a algunos de sus alumnos, que han dejado huella en quienes tuvieron la suerte de visitarlo.

Este acuerdo muestra el compromiso de fomento de la educación inclusiva y de calidad de ambas entidades, para el desarrollo y bienestar de las personas y la reducción de desigualdades.

Conoce esta beca en detalle en Proyectos: https://www.fundacionareas.org/proyecto/beca-de-apoyo-integral-al-alumnado-con-pluridiversidad/

Demos 2025| Revive la sesión ‘Filantropía y conflictos bélicos’

En  #Demos25 (Caixa Fórum Sevilla, 30 de septiembre y 1 de octubre de 2025 con  el lema Fronteras de la Filantropía) cualificados expertos en la materia debatieron los nuevos retos de la filantropía en un contexto geopolítico, bélico y comercial lleno de incertidumbres y riesgos que Europa deberá afrontar en los próximos años. 

Puedes acceder a la grabación íntegra de esta sesión en el siguiente enlace: -Filantropía y conflictos bélicosEntre todos los conflictos, las guerras representan uno de los máximos desafíos para las asociaciones y fundaciones que operan sobre el terreno, tanto en las zonas de contienda como en las comunidades directa o indirectamente afectadas, con riesgo de pérdidas de vidas de voluntarios o la población civil, la protección de las personas en situaciones de extrema vulnerabilidad, la atención a los desplazados y su inclusión social en los países de acogida, desinformación y polarización de la opinión, o reconstrucción posterior. ¿Cómo han actuado las ONGs ante situaciones como la invasión de Ucrania por Rusia, o la situación en la franja de Gaza? ¿que mecanismos de coordinación se establecen?, ¿cómo mantienen los principios de eficiencia, independencia y neutralidad en un contexto tan complejo y polarizado?, ¿es necesario revisar el status de las ONGs en escenario de guerra? ¿cómo se les puede apoyar? 

En esta sesión participaron:

-  Luis Manuel Martínez Meijide, Teniente General, exjefe de la Unidad Militar de la UME. Fundación de las Ciencias y las Artes Militares;- Joaquín López, 
Secretario Técnico del Centro de Estudios de Derecho Internacional Humanitario (CEDIH) de Cruz Roja Española;- Francisco Rey,
 Miembro fundador y Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH); 

-  La moderación estuvo a cargo de Carolina Abellán, responsable de comunicación de la AEF.

En el siguiente enlace puedes acceder a todos los materiales gráficos de #Demos25 (fotografías y vídeos de las sesiones plenarias:
www.forodemos.org  

 

 

 

 

El papel de las fundaciones ante la DANA: solidaridad, reconstrucción y futuro

MADRID, 28 de octubre. La Asociación Española de Fundaciones (AEF) presenta el informe El papel de las fundaciones ante la DANA: solidaridad, reconstrucción y futuro, un documento que por primera vez recopila y sistematiza la respuesta del sector fundacional español ante una catástrofe natural de gran magnitud. El trabajo pretende visibilizar el papel del sector fundacional con una respuesta ágil, solidaria y diversa ante la emergencia y los aprendizajes que deja su acción. El estudio detalla cómo más de 130 fundaciones activaron recursos económicos, técnicos y humanos para hacer frente a la emergencia causada por la DANA de octubre de 2024, que afectó oficialmente a 78 municipios —75 en la provincia de Valencia, 2 en Castilla-La Mancha y 1 en Andalucía— y dejó tras de sí graves daños materiales, medioambientales y sociales.La AEF organizó para la elaboración de este trabajo, realizado con la colaboración de Impact Hub Madrid, un espacio de participación directa con 21 fundaciones de distintos tamaños y ámbitos de actuación, además de un análisis detallado de 56 casos, complementado con la identificación de 133 fundaciones implicadas de alguna forma en la respuesta a la dana.

“La reacción del sector fundacional fue ejemplar: rápida, diversa y solidaria. Cada entidad actuó desde su identidad y recursos y demostró que la filantropía puede ser decisiva ante situaciones de crisis. Este informe visibiliza no solo la respuesta inmediata, sino también la capacidad de adaptación y aprendizaje colectivo que deja este episodio”, explica Pilar García Ceballos-Zúñiga, presidenta de la AEF.

Pincha aquí para acceder al informe y conocer más de 20 ejemplos de intervenciones destacadas de distintas fundacionesUna respuesta amplia y diversaEl 70% de las fundaciones implicadas realizaron contribuciones económicas y, dentro de ese grupo, el 75% combinó este apoyo con acciones no monetarias, lo que muestra un enfoque integral ante la emergencia (el 25% restante realizó exclusivamente aportaciones económicas). Las aportaciones no económicas incluyeron donaciones de materiales esenciales (34%), movilización de voluntariado (29%), coordinación de esfuerzos (19%) y la puesta a disposición de expertos técnicos (19%). Este tipo de acciones demuestran que la filantropía no se limita a la transferencia de fondos sino que también se construye sobre redes, conocimientos y recursos humanos.

El perfil de las fundaciones participantes fue diverso tanto en tamaño como en sector de actividad. Un 25% eran organizaciones con presupuestos anuales entre 50.000 y 500.000 euros, un 20% entre 500.000 y 1 millón y un 22,5% entre 1 y 3 millones. Aunque solo un 7,5% de las fundaciones movilizadas contaban con presupuestos superiores a 30 millones de euros, su contribución fue determinante para multiplicar el alcance de las acciones de reconstrucción. Los ámbitos de intervención también reflejan esta diversidad: servicios sociales, desarrollo socioeconómico, cultura, cooperación internacional, salud, educación y empleo fueron los sectores más activos durante la emergencia.

La información recopilada por la AEF muestra que el 89% de las fundaciones actuaron con recursos propios y que un 11% activó mecanismos externos de financiación —campañas de recaudación, crowdfunding, donaciones de empresas colaboradoras o subvenciones específicas para atender la emergencia—. El 14,3% de las entidades pusieron en marcha acciones novedosas y adaptadas al contexto, desde soluciones tecnológicas hasta iniciativas sociales centradas en la reconstrucción a largo plazo.

Colaboración como estrategia de impactoUno de los hallazgos más relevantes del informe es la importancia de la colaboración entre organizaciones. Así, el 35% de las fundaciones implicadas cooperaron con otras entidades, lo que permitió articular respuestas coordinadas, ágiles y más eficaces. Esta colaboración se manifestó en diferentes niveles: alianzas entre fundaciones, trabajo conjunto con administraciones locales y autonómicas y cooperación con organizaciones de la sociedad civil ya presentes en los territorios afectados.

En muchos casos, estas alianzas fueron determinantes para superar las dificultades iniciales derivadas de la falta de infraestructuras, de la dispersión geográfica de las personas afectadas o de la diversidad de necesidades detectadas. El trabajo en red permitió, por ejemplo, canalizar con rapidez ayudas materiales y económicas, organizar dispositivos de voluntariado y ofrecer apoyo técnico especializado.

Acciones innovadoras y adaptadasAunque la mayoría de las fundaciones desplegaron respuestas habituales en contextos de emergencia —como distribución de alimentos, kits de limpieza, apoyo económico o rehabilitación de espacios—, un 14,3% de las entidades desarrollaron iniciativas innovadoras, muchas de ellas centradas en colectivos especialmente vulnerables.

Entre las acciones más destacadas figuran:

la creación de canales accesibles en lengua de signos para garantizar que personas sordas pudieran acceder a información vital en tiempo real;la puesta en marcha de fondos de solidaridad para familias afectadas, gestionados directamente desde escuelas y centros comunitarios;la atención psicológica a través de redes de voluntariado especializado, con la participación de 11 psicólogos que intervinieron en centros educativos;la digitalización de procesos sociales para asegurar la trazabilidad de la ayuda y evitar duplicidades;la rehabilitación de instrumentos musicales y material cultural, que permitió a entidades sociales y educativas recuperar actividades comunitarias paralizadas por el desastre.Estas experiencias demuestran la capacidad de adaptación del sector fundacional, que no se limitó a responder a la emergencia inmediata, sino que incorporó enfoques creativos y sostenibles. Además, varios proyectos pusieron en el centro la cohesión comunitaria y la reconstrucción social, entendida no solo como reparación física, sino también como recuperación emocional y simbólica.

A quién llegó la ayudaLa ayuda canalizada por las fundaciones llegó fundamentalmente a cuatro tipos de destinatarios. En primer lugar, familias y personas afectadas directamente, que recibieron alimentos, ropa, apoyo psicológico, alojamiento temporal y asistencia económica para la reconstrucción de sus viviendas. En segundo lugar, organizaciones sociales y fundación comunitaria, que actuaron como intermediarias en la distribución de recursos, multiplicando así el alcance de la respuesta. Un tercer grupo fueron centros educativos y sanitarios, que recibieron materiales, apoyo logístico y donaciones para poder reanudar su actividad. Por último, comercios y negocios locales, cuya recuperación se consideró prioritaria para sostener la vida económica de las zonas afectadas.

La diversidad de colectivos beneficiarios obligó a las fundaciones a adoptar estrategias flexibles y a adaptar sus recursos a cada contexto.

Retos compartidosEl informe también identifica los principales retos que enfrentaron las fundaciones durante las primeras semanas tras la catástrofe. Entre ellos destacan: 

La falta de infraestructuras básicas para canalizar la ayuda en los territorios más afectadosLa ausencia de protocolos claros de coordinación, que dificultó la articulación de esfuerzos en los primeros díasLa complejidad logística de identificar y llegar con rapidez a las personas más vulnerablesLas limitaciones estatutarias de algunas fundaciones, que no podían actuar fuera de su ámbito geográfico o de sus fines fundacionalesUna fundación participante explica: “La dificultad fue encontrar dónde estaba la gente. Nos encontramos con muchas personas desplazadas, alojadas en casas de familiares o sin posibilidad de ser localizadas fácilmente. También hubo dificultades para registrar bien los daños y dar respuesta con rapidez”.

Otra entidad señala: “Nos encontramos con familias completamente colapsadas. Sin luz, sin agua, sin muebles. Pero también sin saber cómo pedir ayuda o a quién dirigirse. Tuvimos que improvisar desde el primer momento, porque no había un protocolo claro”.

Estos testimonios ponen de relieve la necesidad de articular mecanismos de actuación compartidos que permitan una intervención más coordinada y eficaz ante futuras catástrofes.

Planes de futuro y aprendizajes 

A partir de la experiencia vivida, muchas fundaciones han comenzado a incorporar aprendizajes a sus estrategias institucionales. El informe señala que el 20 % de las fundaciones consultadas ya están trabajando en planes de futuro relacionados con emergencias. Estas iniciativas incluyen la creación de protocolos de respuesta compartidos entre entidades, la digitalización de procesos sociales para mejorar la eficiencia, la integración de la accesibilidad en todos los programas y el fortalecimiento de la conexión con las administraciones públicas y las redes locales.

Los aprendizajes extraídos se resumen en cuatro grandes ejes:

Lacolaboración multiplica el impacto y mejora la eficiencia de las respuestas.La adaptación es un valor esencial: la capacidad de modificar programas y recursos fue determinante para llegar a más personas.La identidad fundacional se refuerza en contextos de crisis, cuando las organizaciones actúan desde su propósito y valores.La continuidad de la acción es clave: muchas fundaciones mantienen su implicación meses después de la emergencia, acompañando procesos de reconstrucción social y económica.Hacia una estrategia sectorial frente a emergenciasLa experiencia de la dana pone de manifiesto que el sector fundacional posee un potencial significativo para responder ante emergencias, pero que su impacto podría multiplicarse mediante mecanismos de coordinación sectorial más sólidos. Entre las recomendaciones que se desprenden del informe destacan:

Crear protocolos comunes de actuación entre fundaciones para emergencias.Mapear las capacidades existentes en el sector para movilizarlas con rapidez.Fortalecer las alianzas con administraciones públicas y entidades locales, especialmente aquellas con presencia territorial consolidada.Visibilizar mejor el papel de las pequeñas fundaciones, que tuvieron un peso fundamental en la respuesta de proximidad.Desarrollar estrategias de comunicación sectorial que permitan canalizar información fiable y accesible a la ciudadanía en contextos de crisis.La dana deja al descubierto tanto la fortaleza del sector como sus márgenes de mejora. La rapidez de respuesta, la diversidad de acciones y la capacidad de colaboración fueron elementos esenciales, pero la falta de estructuras formales de coordinación y la necesidad de protocolos más claros también quedan en evidencia.

El sector fundacional español en cifrasDe acuerdo con los últimos datos disponibles, el sector fundacional español:Está formado por 10.511 fundaciones activasGenera empleo para 589.000 trabajadoresSu impacto económico se estima en 27.000 millones de eurosEsta cifra supone el 2,4% del PIB españolAtiende a unos 40 millones de personas (beneficiarios)Realiza actividades en ámbitos diversos de interés general: social, educativo, medioambiental, de investigación o cultural, entre otros